¿Qué significa aprender a pensar?

¿Qué significa aprender a pensar?

En nuestra Escuela de Psicología Social de Barcelona, España, nos hemos propuesto difundir la importancia de aprender a pensar. Pensar significa hacernos preguntas y reflexionar sobre distintos temas de la vida en cualquier área del conocimiento, principalmente en lo que respecta a como debemos cuidar nuestra vida y nuestro hábitat social y geográfico. Si no aprendemos a pensar, a preguntarnos, es muy probable que nuestra vida sea un completo infierno. Este articulo publicado por el periódico español El Mundo nos ilustra al respecto. 

¿Por qué los niños deben aprender Filosofía?

Por: Irene Hdez. Velasco

Dentro de cada crío hay un filósofo en potencia; la cuestión es cómo sacarlo a la luz

Para ayudar a reflexionar a los más jóvenes llegan libros como ‘El niño filósofo’, de Jordi Nomen, un manual para enseñar a pensar

¿Por qué se acaba la vida? ¿Cómo es posible que existan los números si no podemos tocarlos? ¿Qué ocurre cuando uno muere? ¿Es posible demostrar si existe o no existe Dios? ¿Cómo sabemos que los perros no piensan? ¿Todos estamos al corriente de lo que está bien y de lo que está mal?

Son preguntas trascendentales, metafísicas, dignas de sesudos pensadores y de meditabundos intelectuales. Pues bien: ahora pruebe a leer esas mismas preguntas encabezadas por la palabra «mamá» o «papá». Sí, son algunas de las típicas preguntas con las que muchos niños martillean a sus progenitores. Porque dentro de cada chaval hay un filósofo en potencia. La cuestión es sacarlo a la luz.

«Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres», sentenció Pitágoras hace ya unos 2.500 años. Sin embargo, la Filosofía, la disciplina que precisamente enseña a pensar, a cuestionar, a sacar conclusiones, a aplicar respuestas críticas a los problemas cotidianos y, en definitiva, a vivir de forma reflexiva no sólo se encuentra cada vez más arrinconada en los planes de estudio. Durante mucho tiempo incluso ha estado vetada a los más pequeños.

Ese saber que juega un papel fundamental a la hora de formar a ciudadanos comprometidos, con juicio propio y que no sean idiotas (los griegos llamaban idiotés a quienes no participaban en los asuntos públicos y carecían de pensamiento crítico) tradicionalmente ha sido considerado como una materia demasiado abstracta y demasiado obtusa para los críos, una forma de conocimiento apta sólo para las mentes plenamente desarrolladas de los adultos.

El suizo Jean Piaget, famoso por sus estudios sobre la infancia, consideraba por ejemplo que hasta los 11 o 12 años los niños no eran capaces de desarrollar el pensamiento crítico.

Craso error. No es así.

Los más pequeños no sólo pueden filosofar, sino que en opinión de numerosos expertos deben hacerlo. Tienen que hacerlo.

Ya lo decía Matthew Lipman, un filósofo y educador estadounidense que hasta su muerte hace siete años fue uno de los grandes defensores de las ventajas que la Filosofía puede aportar a los más pequeños y al bien común. Tan fervientemente creía en los beneficios de la Filosofía que en los años 80 creó un programa educativo llamado Philosophy for children (Filosofía para niños).

Es necesario enseñar a los niños a filosofar. De ese modo aprenderán a pensar y podrán construir un mundo mejor, ser ciudadanos activos y comprometidos

Lipman había sido profesor en la Universidad de Columbia y se había percatado de que sus estudiantes eran capaces de recitarle de carrerilla toda la historia de la Filosofía, pero sin embargo no eran capaces de filosofar. Así que llegó a la conclusión de que debía ser en el colegio donde se aprendiera a pensar, a preguntarse sobre cuestiones filosóficas y a formar juicios razonables. Si no, sería demasiado tarde.

Ese convencimiento le llevó primero a crear unos cuentos filosóficos para niños de 11 y 12 años cuyo objetivo era enseñarles a ser críticos, estimularles a hacerse preguntas y a tratar de respondérselas. Durante un año, Lipman estudió el efecto de esas lecturas en los alumnos de escuelas públicas de Montclair, en Nueva Jersey. El resultado mostraba que los beneficios de filosofar se veían reflejados en todas las áreas del conocimiento. Porque, en palabras del propio Lipman, «la Filosofía es por excelencia la disciplina que plantea las preguntas genéricas que pueden servirnos de introducción a otras disciplinas y prepararnos para pensar en las demás disciplinas».

Philosophy for children se fue ampliando poco a poco, con nuevos libros para enseñar a los críos a filosofar y también con manuales para los profesores en los que se les explicaba cómo poner en práctica el proyecto. En vista de sus exitosos resultados, en 1986 el Departamento de Educación de Estados Unidos reconoció los beneficios de Philosophy for children, y desde entonces lo subvenciona. Hoy, el proyecto de Lipman está presente en 40 países.

La pregunta es: ¿cómo demonios se enseñan a filosofar a los críos?

A esa peliaguda cuestión trata de responder El niño filósofo, un delicioso libro firmado por Jordi Nomen, profesor de Filosofía y uno de los cerebros detrás de la escuela Sadako de Barcelona, uno de los centros educativos más influyentes e innovadores de España. El libro, publicado por la editorial Arpa, es un manual práctico para ayudar a padres y educadores a enseñar a filosofar a críos de entre 9 y 12 años.

«Es necesario enseñar a los niños a filosofar. De ese modo aprenderán a pensar, podrán construir un mundo mejor, participar activamente en un proyecto común, podrán ser ciudadanos activos y comprometidos, capaces de separar la verdad de la mentira en estos tiempos en los que resulta difícil, en estos tiempos de falsas promesas.

 Para contribuir al bien común, tenemos que poder pensar de manera lúcida y creativa, filosófica. Y eso es algo que o se aprende en edad escolar o no se aprende», asegura Jordi Nomen.

Estimular el pensamiento filosófico en los pequeños no resulta en principio complicado. Al fin y al cabo, los niños llegan al mundo con una curiosidad insaciable y una enorme capacidad de admirar lo que descubren. «Dos cualidades filosóficas», señala Jordi Nomen. Se trata de estimularles, de abrirles una ventana diferente para contemplar el mundo: la de la mirada filosófica.

Filosofar ahora es más difícil que nunca. Exige prestar atención al otro, tiempo para reflexionar y profundizar. En esta sociedad de la inmediatez resulta complicado

Uno de los modos de enseñarles a filosofar es devolverles algunas de esas preguntas con las que con frecuencia acribillan a los mayores. Por ejemplo, ante un «papá, ¿qué sentido tiene vivir sabiendo que al final todos vamos a morir?» se puede responder con «¿tú por qué crees?» y, a partir de ahí, establecer un diálogo. Pero Nomen apuesta, sobre todo, por tres herramientas para enseñar a los niños a reflexionar: los cuentos, los juegos y el arte.

Evidentemente, los adultos deben simplificar su lenguaje al enseñar a los niños a filosofar. «Pero eso no significa obviar el rigor y la precisión», señala Nomen, subrayando que también es necesario que sean los propios niños los que descubran los presupuestos de las ideas y lo que implican. Y, para ello, es imprescindible que los adultos adopten una posición neutral y dejen a los críos expresarse libremente. Pero vigilando siempre que los pequeños sean respetuosos con las ideas de los demás.

El problema es que no basta con que los padres y educadores tengan espíritu crítico para poder enseñar a filosofar a los niños: deben ellos mismos ejercitarse en esa práctica, saber hacer las preguntas adecuadas.

El niño filósofo es, en ese sentido, un libro enormemente útil y práctico. Nomen pone a disposición de padres y educadores un total de 12 grandes preguntas que a lo largo de la historia 12 grandes filósofos occidentales se han planteado, incluyendo la respuesta que daban a las mismas. Platón nos adentra por ejemplo en la duda trascendental de si debemos actuar con la cabeza o con el corazón. A través de Séneca, podemos explorar si hay que tener miedo a la muerte. Qué es el mal encuentra respuesta en Hannah Arendt. Y de la mano de Nietzsche se puede comprender el valor de la creatividad.

Pero Nomen no sólo ofrece esas 12 preguntas trascendentales y la respuesta que a cada una de ellas da un importante filósofo. También brinda un cuento con el que poder explorar junto a los niños todas esas cuestiones y las pautas para, a partir de ahí, poder establecer un diálogo con ellos, chivándoles algunas de las preguntas que pueden dirigir a los pequeños para hacerles pensar.

Para adentrarse, por ejemplo, en el pensamiento de Erich Fromm, Jordi Nomen da la vuelta al cuento de Caperucita roja y lo transforma en un relato maravilloso: La historia de Caperucita contada por el lobo, en la que el animal denostado durante generaciones y generaciones por fin cuenta su versión de los hechos y se presenta a sí mismo como víctima en lugar de como agresor. Ese cuento al revés sirve para plantear a los críos cuestiones como «¿por qué crees que la versión del lobo no ha llegado hasta ahora y la de Caperucita sí?» o «¿cómo se construye la verdad?».

Nomen también ofrece un juego y una actividad artística para proponer a los niños, relacionados los dos con el tema que se está tratando. Y así con cada una de las 12 cuestiones, con cada uno de los 12 filósofos que propone.

El caso es que filosofar en tiempos de internet y de redes sociales, cuando todo son distracciones, se ha convertido en algo muy complicado. «Filosofar ahora es más difícil que nunca. La actitud filosófica, el diálogo filosófico, exige prestar atención al otro, tiempo para reflexionar, para pensar, para profundizar. Y en esta sociedad de la inmediatez, de lo rápido, eso cada vez resulta más y más difícil», asegura Nomen, quien, como jefe del departamento de Humanidades de la escuela Sadako, tampoco oculta su indignación ante el relego cada vez mayor de la Filosofía en los planes de estudio.

«Me da la sensación de que algunos no quieren que pensemos por nosotros mismos, no quieren que seamos capaces de descubrir las mentiras y las falacias. Y la mejor manera de lograrlo es arrinconando las asignaturas de tipo humanístico, la Filosofía, pero también la Historia, la Literatura… Esas son materias que deben estar en el currículo porque nos hacen mejores ciudadanos», sentencia.

Caso Pioz: No podemos comprender aún que es lo que produce la psicosis («locura»)

Caso Pioz: No podemos comprender aún que es lo que produce la psicosis («locura»)

« El campo de la Salud Mental intenta abordar y transformar una realidad compleja que se estructura por determinación, como un fenómeno histórico y social, que no permite respuestas univocas desde un único saber » .
3er. Congreso Catalán de Salud Mental, año 2006.

Este famoso caso de un psicópata que visita a sus familiares en España y un buen día decide asesinarlos, entonces apuñala y descuartiza a sus tíos y sus primos pequeños. Los psicópatas suelen convivir entre nosotros más a menudo de lo que a veces nos imaginamos, están alrededor nuestro, pueden estar entre los familiares, vecinos, amigos, en las empresas donde trabajamos, las fuerzas armadas y policiales, etc. Es una enfermedad mental cuyo origen desconocemos, muy difícil de descubrir y aunque a veces existen ciertos síntomas o rasgos que nos dicen que algo no es normal el diagnóstico no se establece hasta que cometen el crimen. No todo psicópata asesina y puede vivir una vida entera simulando, de forma inconsciente, su patología. No obstante una vez que cometen un crimen no hay ninguna posibilidad de que no reincidan y por precaución se los debe condenar a una aislamiento perpetuo. Son enfermos mentales, no son «malas personas» como a veces se lee en los periódicos.

Es común leer en las noticias «asesino mato a su madre», o «asesino mato a sus hijos», en realidad se debería escribir «enfermo mental mato a su madre» o «enfermo mental mato a sus hijos», ello no cambia la condena social que merece, solo cambia su denominación. Debemos ser correctos al expresar nuestros comentarios.

Aun nos queda mucho por aprender y quizás nunca sabremos todo. Por ahora no sabemos como tratar una psicopatía.

Aquí la opinión de algunos profesionales. Quisiera aclarar que entre las mujeres también hay psicópatas asesinas. No siempre son jóvenes al momento de actuar, la enfermedad puede estar latente durante mucho tiempo y no siempre su acción es directa, pareciera que hay distintos grados de gravedad, síntomas mas leves y mas severos. He visto muchas conductas psicopáticas en muchas personas, denominadas psicópatas sociales o sociopatas, que no mataron a nadie de forma directa pero que produjeron muchísimo daño en su entorno. Pareciera que las condiciones del entorno o medio ambiente social aumentan la cantidad de casos de forma exponencial. Los niveles de criminalidad y el grado de violencia social a aumentado mucho los últimos 50 años.

Daniel Altaparro – Psicólogo Social

Los primeros condenados a prisión permanente son psicópatas jóvenes que envejecerán en la cárcel

redacción@20minutos.es (S. GOZALO)
© EUROPA PRESS Patrick Nogueira en la segunda sesión del juicio por el crimen de Pioz

Casi tres millones de firmas (2.836.038) avalan en Change.org la petición de los familiares de víctimas de brutales delitos –todos ellos conocidos por ser casos extremadamente mediáticos– para que el Congreso de los Diputados no derogue la prisión permanente revisable (PPR); una proposición de ley que se tramita desde octubre de 2017 presentada por el PNV y apoyada por los partidos de izquierdas y los grupos independentistas del hemiciclo.

Desde que la PPR echó a andar el 31 de marzo de 2015, los tribunales han dictado ya las primeras condenas por esta pena –la más elevada del Código Penal español– y que en la práctica implica la privación de libertad por un periodo mínimo de 25 años y ampliable a 35 años (en función de los delitos objeto de la condena). Así son los primeros condenado a PPR.

Todos son hombres: El jueves 15 de noviembre se dictó la quinta condena en España a prisión permanente revisable. Recayó en el asesino de Pioz (Guadalajara), Patrick Nogueira, que en 2016 acabó con la vida de sus tíos y de sus primos de 1 y 4 años. Es el asesino más joven condenado a PPR (tiene 21 años, 19 en el momento de cometer los asesinatos) y el condenado por el mayor número de muertes: cuatro. Antes que él, otros cuatro hombres fueron condenados a la misma pena. El primer caso juzgado fue el del parricida de Moraña, que mató a sus dos hijas en julio de 2015.

¿Sorprende que todos los condenados sean hombres? No. «El hombre es biológicamente y estadísticamente más violento que la mujer», sentencia la psicóloga clínica y forense Blanca Vázquez, que habla también de una mayor impulsividad en los varones.

Media de edad, 33 años: «Cuando los delincuentes son más peligrosos es cuando son más jóvenes, y todavía más si tienen algún trastorno», explica Vázquez preguntada por la media de edad, la treintena, de los condenados a PPR. «La peligrosidad se va reduciendo a partir de los 35 años, principalmente porque biológicamente van perdiendo y mermando la fuerza física, y eso hace que sean menos impulsivos», añade .

Del asesino más joven condenado a esta pena, Patrick Nogueira, los forenses que declararon en sala llegaron a afirmar: «Conoce perfectamente lo que está bien y lo que está mal. Lo hizo consciente de lo que hacía y porque quería hacerlo. Tiene plena capacidad». Por su parte, su abogada, Bárbara Royo, siempre mantuvo que tiene un daño cerebral. «No hay patología, ni psíquica ni médica», rebaten los psicólogos.

Psicópatas de manual: Patrick Nogueira, Marcos Mirás, Daniel Montaño, Sergio D. G. y David Oubel son psicópatas. Es decir, personas «sin remordimientos ni ansiedad incapaces de empatizar», acalara Vázquez. Pero también advierte: «Hay muchas personas por la calle con este tipo de trastorno. La psicopatía favorece o facilita [la comisión de un delito], pero no condiciona [a cometerlo]», aclara. «No todo psicópata va a cometer un crimen», recalca, pero «crímenes como el de Pioz, cuando son planificados, responden a mentes psicopáticas. Ahí se dan todos los rasgos», concluye.

De la misma opinión es la psicóloga clínica Carmen Bermejo Romero: «Los psicópatas suelen ser sujetos muy normales, encantadores y amables, buenos profesionales y vecinos nada problemáticos. Evidentemente, no todos ellos son futuros asesinos, pero sí depredadores psicológicos que disfrutan destruyendo progresivamente a los demás», resume.

Muertes en el círculo familiar: Los expertos consultados por 20minutos.es prefieren ser cautos a la hora de analizar por qué todos los asesinatos penados hasta el momento con la prisión ‘de por vida’ son crímenes en el ámbito familiar.

«La muestra es pequeña y no se puede extrapolar ni establecer un patrón», opina Vázquez. Sí se sabe que todos ellos actuaron por «venganza». Los parricidas contra sus exmujeres; Noguiera contra sus tíos y Sergio contra el abuelo de su novia, que amenazaba con romper el noviazgo. Daniel tiró por la ventana al bebé de su novia porque no quiso tener sexo con él. El asesino de Oza, que acabó con la vida de su hijo de 11 años el Día de la Madre avisó semanas antes a su ex: «Te voy a dar donde más te duele».

¿Prevención o rehabilitación?: «No se varían comportamientos por estar en prisión ni mucho ni poco tiempo. Es más, si la personalidad de la persona es muy violenta se siente justificado para ser más violento». La de Vázquez es la opinión de muchos de los expertos, que vuelven a ser cautos sobre la valoración de la cadena perpetua. «Dependerá del tratamiento».

Más escéptica se muestra Bermejo: «No existe tratamiento ni psiquiátrico ni psicológico que sirva para tratar a un psicópata. Es casi imposible su re-inserción social».

Casos famosos de psicópatas que cometieron crímenes atroces

© Proporcionado por Henneo Corporacion Editorial S.L.

1) Patrick Nogueira: Asesinó a sus tíos y a sus dos primos en Pioz, Guadalajara. La familia fallecida le había dado cobijo cuando llegó de Brasil y vivió con ellos durante algún tiempo.

En el juicio se le describió como un monstruo que narró en tiempo real lo que iba haciendo a un amigo que estaba en Brasil.

Le escribió watsapps en los que contaba: «Los niños no huyen cuando los voy a matar», escribió. Es el último condenado por esta pena y el más joven. Cometió el crimen con 19 años, ahora tiene 21. También es el asesino que carga a sus espaldas con un mayor número de cadáveres: mató a cuatro personas. Es el quinto condenado a esta pena en España hasta la fecha.

2) Marcos Mirás: El parricida de Oza (44 años) mató a su hijo de 11 años el Día de la Madre, justo antes de tener que devolver la pequeño tras pasar con él el fin de semana que le correspondía por el convenio de separación. Actuó por «venganza» contra su expareja, con la que vivía obsesionado. Ella ya había rehecho su vida, pero él no perdonaba la ruptura y se vengó casi una década después de haber acabado la relación. Llevó al niño a un monte de la localidad coruñesa de Oza y ahí, con una pala, le golpeó acabando con su vida. Fue condenado a prisión permanente revisable en octubre de 2018, el cuarto penado en España.

3) Artículo del periódico La vanguardia, Barcelona, España: El crimen de dos niños en Godella, España.

El pueblo de Godella entre la incredulidad y la indignación.

El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Paterna ha decretado el ingreso en prisión provisional para el hombre detenido en Godella por el supuesto asesinato de sus dos hijos, un niño de tres años y medio y un bebe de cinco meses.

Incredulidad e indignación serían las palabras que mejor resumiría el ambiente que se respira en Godella. “No hay palabras”. “Lloré cuando me enteré de la noticia”. “Es una salvajada, deberíamos llamarnos bestias en lugar de seres humanos”. Son algunas de las expresiones que han dicho a este medio los vecinos de las casas de los alrededores, entre los municipios de Godella y Rocafort.

La casa donde vivía la familia de los presuntos parricidas que han acabado con la vida de sus dos hijos está en el límite entre ambos términos municipales. La vivienda, con juguetes infantiles esparcidos por doquier e incluso colgando del techo, está junto a una nave destartalada con la pintada “Vais a morir todos” con faltas de ortografía. El conjunto lucía hoy silencioso y lúgubre, custodiado por agentes de la Guardia Civil. Dos patrullas de la Policía Local de Godella y de Rocafort estuvieron el pasado lunes en la casa de los niños que han sido hallados muertos y cuyos padres están acusados de un delito de homicidio y comprobaron que los progenitores y los menores estaban “en buenas condiciones”.

El autor de la matanza del instituto de Florida recibe cartas y fotos de fans

El autor de la matanza del instituto de Florida recibe cartas y fotos de fans

Aquí volvemos a preguntarnos lo mismo: ¿están sanas mentalmente las jovencitas que le envían cartas y fotos, y se enamoran de un psicópata asesino? o ¿están tan enfermas como el joven psicópata?; ¿pensarán estas jovencitas en los padres de los estudiantes asesinados y el dolor que deben sentir?; ¿está la sociedad norteamericana tan enferma?

Dejamos abierta la pregunta. La psicología tiene una respuesta a este fenómeno de locura colectiva. Un país que lleva en guerra más de 200 años y que cada ciudadano porta en promedio dos armas (que se pueden comprar como quien compra caramelos) esta muy enferma, por esto que estas adolescentes le envíen cartas de amor a un psicópata y sueñen con él no nos extraña.

Insistimos: debemos definir que entendemos por salud y enfermedad mental para poder referirnos a situaciones como estas, u otras donde personajes de la política internacional nos recuerdan a los responsables de la segunda guerra mundial que costo casi 50 millones de vidas y la destrucción de Europa.

¿Quién está sano y quien está enfermo mentalmente?

El autor de la matanza del instituto de Florida recibe cartas y fotos de fans | Los Replicantes – 31/03/2018

El caso de La Manada reabre el debate de la formación de los jueces

El caso de La Manada reabre el debate de la formación de los jueces

En este artículo, podemos observar como los jueces, abogados y todos los que trabajan en el poder judicial y demás órganos del Estado son personas que también tienen sus ideas y no son precisamente objetivas ni neutrales. Cada juez piensa y actúa distinto.

En este caso deberíamos preguntarnos que entendemos por salud mental. ¿El Juez está sano mentalmente? ¿o esta tan enfermo como los integrantes de la manada? ¿Quién está mentalmente sano y quién está mentalmente enfermo en la sociedad? Para poder responder a esto es preciso que definamos primero cual es el criterio de salud y enfermedad mental que consideramos correcto.

Para la psicología social el juez que vio en los vídeos grabados por los condenados aquella noche a una mujer (la víctima, de 18 años) practicando «actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo», debería explicar que entiende por salud mental. En la sociedad hay mas enfermos mentales de lo que creemos.

No solo son enfermos mentales los que se encuentran en los hospitales psiquiátricos, esos son los que no pueden convivir en un régimen abierto, pero no siempre son los más peligrosos. Muchas personas, entre ellos jueces y profesionales están muy enfermos, aunque ellos no lo sepan y la sociedad tampoco. No es fácil detectar ciertas enfermedades mentales que no están en los manuales de psicopatología, solo las podemos observar analizando ciertas conductas y pensamientos de los individuos.

La psicología social estudia estos casos a partir de un criterio de salud mental expresado por el Dr. Enrique P. Riviere que dice lo siguiente:

Se sostiene que una persona mentalmente sana es aquella capaz de hacer frente a la realidad de una manera constructiva, de sacar provecho de la lucha y convertir a esta en una experiencia útil, encontrar mayor satisfacción en el dar que en el recibir y estar libre de tensiones y ansiedades, orientando sus relaciones con los demás para obtener la mutua satisfacción y ayuda, para poder dar salida a cierto monto de hostilidades con fines creativos y constructivos y desarrollar una buena capacidad de amar.
Segundo Congreso de Psiquiatría. 1961. E. Pichón Riviere

El caso de La Manada reabre el debate de la formación de los jueces | El País – 28/04/2018

La continuidad del trabajo

La continuidad del trabajo

Desde los años 90 del siglo pasado se habla del «fin del trabajo». Los cambios en el sistema de producción de bienes han dejado en los últimos 25 años a cerca del 50% de la población de nuestros países fuera del sistema formal de la economía. Los hijos de esos antiguos trabajadores son hoy trabajadores del llamado Sector Informal de la economía.

Los efectos devastadores los vemos ya no solo en los países de Latinoamérica sino en países como España, Italia, Grecia y en mayor o menor medida en los demás países de Europa. Los próximos 30 años terminara por dejar fuera del sistema de producción a mas del 70% de la humanidad. Un ser humano que queda sin trabajo esta muerto en vida y las consecuencias psíquicas son devastadoras para él y su familia.

Este articulo es una pequeña muestra de hasta donde está comprometida la continuidad no solo de los trabajadores industriales sino de servicio, administración y de comercio. La psicología social estudia también estas situaciones y el impacto que ello implica en la sociedad del siglo XXI.

Así funciona la primera máquina expendedora de coches creada por Ford y Alibaba | Business Insider | 28/03/2018

Desalojo habitacional

Desalojo habitacional

La psicología social trabaja no sola, en este caso en el apoyo a un grupo familiar que se encuentra en una situación desesperante, sino que analiza las causas que producen este tipo de situaciones donde se vulneran los derechos humanos de una familia, niños y adultos.

¿Cómo afecta esta situación de indefensión e inseguridad habitacional en la vida de la gente? Si a esto le sumamos la inseguridad laboral y alimentaria, veremos un caso típico de neurosis social, de los tiempos de paz, como las llama S. Freud.

La psicología social aborda la relación de las personas con la sociedad en la que vive, con el modelo de sociedad existente que no respeta los derechos humanos y que provoca luego los diferentes cuadros clínicos, depresivos, paranoicos, y las actitudes suicidas y criminales que suelen acompañar esta situación.

La ONU ordena paralizar desahucio de una familia que ocupa un piso de un banco | El Diario | 27/03/2018

La ONU dictamina que España violó los derechos de una familia desahuciada que acabó durmiendo en un coche | El Diario | 05/07/2017

La manipulación del pensamiento

La manipulación del pensamiento

Estos artículos nos muestran algo que ya venimos mencionando, la manipulación del pensamiento de las personas. Una de las formas de dominación ha sido siempre, y ahora con mayor razón y poder, la construcción de pensamiento en la gente sencilla, trabajadores y amas de casa que terminan apoyando las decisiones que los afectan. En este caso a través de votar a sus propios verdugos. Hoy las redes sociales, Facebook, Twitter y demás tienen una base de datos, provistas por los mismos usuarios, lo que les permite luego analizar y construir pensamientos y opiniones en la gente.

Ante esto nos preguntamos, ¿están manipulando a la gente en las elecciones en los países para que ganen sus candidatos? Entonces, ¿hasta qué punto podemos hablar de libertad? Esto es parte de la psicología social en tanto estas acciones actúan sobre la estructura psíquica de las personas construyendo «realidades virtuales», mentiras y manipulaciones, o como dicen en inglés «fake new».

El ‘cerebro’ de Cambridge Analytica cuestiona la victoria del ‘brexit’ | El Periódico | 27/03/2017

Caso Cambridge Analytica  | El País

Una consultora que trabajó para Trump manipuló datos de 50 millones de usuarios de Facebook | Instituto de Estrategia | 23/03/2018