Objetivos

El objetivo principal del CEPS de Barcelona, España, no es solo formar profesionales capaces de abordar problemáticas individuales, familiares y grupales, sino también ayudar a un cambio social organizado. Cada intervención que realiza un psicolog@ social es situacional, direccional y operativa, tiene como objetivo producir modificaciones en los individuos porque después ellos transforman su entorno social. Por ello trabajamos con personas a nivel individual, con las familias, las instituciones y los grupos sociales o comunitarios. Si las personas cambian, cambia su entorno social. Cuando las personas comprenden el origen de su malestar, del conflicto que los esta afectando, pueden transformar su realidad.

«Curar a una persona es transformarlo en agente de cambio social».   Dr. E. P. Rivière 

La intervención psicosocial comunitaria debe tener como objetivo modificar el entorno en el que viven y desarrollan su vida cotidiana las personas, las familias y los grupos sociales, de lo contrario su función no tiene ninguna relevancia. Si la forma de pensar de las personas no cambia seguiremos con los mismos problemas que ahora, e inclusive agravados a medida que la población de nuestros países aumenta y el desarrollo científico y tecnológico expulsa cada día mayor cantidad de personas del mercado laboral. La exclusión social, característica fundamental del modelo de sociedad en este siglo XXI, junto con la información «basura» de los medios de comunicación alteran la capacidad de pensar y generan sufrimiento mental. Es el pensamiento de las personas lo que produce la alienación mental. Un circulo vicioso donde el modelo de sociedad produce individuos alienados y estos a su vez refuerzan, con su forma de pensar, la existencia de una sociedad alienada.

Los principales problemas que afectan la salud individual y colectiva están estrechamente ligados al impacto y a la influencia del factor social. La Psicología Social, al estudiar e intervenir desde la comprensión de esa relación determinante, es idónea y capaz de responder con eficacia. Desde esta concepción, formamos profesionales con competencias para la intervención psicosocial en todos los aspectos de la vida cotidiana, para que puedan desarrollarse en los diferentes ámbitos de participación social de los individuos.

Por todo esto es que nuestro objetivo directo es la formación de profesionales en Psicología Social que puedan intervenir contra los factores que generan y refuerzan el sufrimiento mental, y disminuir por consiguiente el malestar psicosocial. Apoyar  los procesos de cambios necesarios en la sociedad, para que disminuyan los conflictos originados por  las desigualdades sociales y las consecuencias que esto conlleva: depresiones, agresividades, fobias, paranoias, etc. que se expresan luego en la violencia social, el maltrato familiar, infantil y de género, la drogadicción, la marginación y la criminalidad, los suicidios, etc. Un modelo que está produciendo toda esta “locura”, individual y colectiva, que observamos cada día.

En síntesis, formar profesionales en psicología social es ayudar a transformar, desalienar, la sociedad.

«A su vez, una sociedad alienada en su conjunto incide, tal como ocurre en nuestro país, para que sus distintas células constitutivas se alienen; de allí la cantidad cada vez más numerosa de “locos”, o sea “chivos emisarios” de la situación».

Dr. E. P. Rivière

La Psicología Social es una disciplina que estudia y aborda la relación dialéctica entre el individuo y la sociedad, entre la estructura psíquica de la persona y la superestructura socio-económica existente. Desde esta concepción esta claro que todos los ámbitos sociales donde se manifiesta este vinculo son parte del análisis e intervención psicosocial, sea en lo individual, familiar, grupal, institucional, comunitario, etc. Teniendo presente que la tarea apunta siempre a enfrentar los factores sociales que generan conflictos y producen la alienación y la enfermedad mental. Para lo cual contamos con una única estrategia de intervención, desarrollar en los individuos la capacidad de aprender a pensar para que puedan modificar su realidad.

«Y así como el psicoanalista debe contribuir a desalienar a un individuo (tarea muy respetable, pero muy limitada por su naturaleza y con una imposibilidad insalvable de responder al alto grado de necesidad vigente), un terapeuta social trata de desalienar al grupo. La incidencia es mayor y, a la vez, marca el límite de todo terapeuta u operador. Estos no pueden desalienar a una sociedad en su conjunto. Ese profundo cambio es necesariamente estructural y requiere una acción totalizadora, política e ideológica. Esto no invalida que los operadores sociales contribuyan eficazmente al cambio, tratando de incidir muy concretamente en la comunidad a través de los grupos que desalienan».

Dr. E. P. Rivière

La educación es nuestra mejor herramienta. Con nuestro programa educativo buscamos llegar a los sectores sociales más vulnerables y empoderarlos con una teoría social que les permita comprender la realidad para transformarla. Mejorar su calidad de vida poniendo a su alcance los conocimientos actuales en el campo de la psicología social.

Como señalaba E. P. Rivière, queremos formar psicólogos/as sociales para que puedan influir en la comunidad, para prevenir la enfermedad, actuando no solo contra esta sino también contra el modelo social que la genera y la refuerza.

«En un proceso de liberación, la lucha por la salud no es solo la lucha contra la enfermedad, sino, esencialmente, contra los factores que la generan y refuerzan».

Dr. E. P. Rivière

La Escuela de Psicología Social de Barcelona, España, está concebida como un instrumento de educación al servicio de la sociedad. Aunque está abierta a todos los sectores sociales, en especial está dirigida a los sectores más vulnerables y en situación de riesgo de exclusión psicosocial.

Proponemos una sociedad solidaria, no una sociedad competitiva y salvaje que enferma y aliena a las personas. La «locura» es seguir sosteniendo un sistema cada vez más injusto e insolidario que a fines del presente siglo, de continuar así, habrá arrasado con todo y con todos.